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domingo, 11 de octubre de 2009

KISS "SONIC BOOM" POR RNR OUT LAW


Me encanta equivocarme, significa que préviamente he apostado por algo, y eso es bueno. Si no aciertas o te equivocas, es que no has hecho nada y te has quedado en casa. Hace poco escribí un post de esos que disfruto escribiendo, metiéndome con el nuevo disco de Kiss, Sonic Boom, por pura intuición, ya que no lo había escuchado todavía. Imaginaba un disco plomo, vacío, rock clásico con sonido metalizado y sobresaturado, un disco mediocre como el de Paul Stanley. Celebro haber errado el tiro, porque Kiss han editado Sonic Boom y el disco me gusta. Y hacía décadas que Kiss no sacaban algo que me gustase. Psycho Circus, el disco de la reunión, 1998, ha quedado como una criatura pretenciosa y fea, donde todos echaron mano menos los Kiss que esperábamos, y así hasta ahora mismo, cuando sorprendentemente, los cuatro Kiss actuales se han encerrado en un estudio y han parido una obra ellos solos, sin extraños ni mercenarios, sin tantas pretensiones, sin empacho de hype ¿Tanto costaba hacer eso? Hijos de puta, ¿tanto costaba?
Hay dos tipos en todo esto que merecen un premio, y una colleja les daría yo a toda la legión de histéricos protestones -entre los que no me incluyo- que odiaron el día en el que Eric Singer y Tommy Thayer ocuparon el puesto y el maquillaje de Peter Criss y Ace Frehley. Bien, si Sonic Boom es bueno es justamente porque aquí no está un Peter Criss que ya no puede ni tocar un tambor de Dixan, y un Ace que hace siglos que promete increíbles discos de rock n´roll que nunca llegan. Si quieres mantenerte en la brecha mejor que te deshagas de los lastres, han pensado siempre Paul y Gene, y así hicieron, y ahora aparecen con un disco que suena a Kiss 70's de una forma que jamás habríamos imaginado, con buenas canciones, letras que por fin hablan de tías y no de lo increíble que es ser de la Kiss Army, y todo eso gracias a la energía y seriedad del profesional perfecto que es Eric Singer y de Tommy Thayer, un callado empollón del club de machacas de Gene Simmons que merece, por fin, un respeto. Con el gato y Space Ace... imaginaros, todavía estarían esperándoles en el estudio. A los 60 años no puedes permitirte bromas y si quieres continuar en el negocio debes ser inteligente y despiadado: Peter&Ace, you´re fired!
Lo mejor de este disco, como digo, es que suena a Kiss, y no solo a los Kiss setenteros sino, ojito, a los mejores Kiss ochenteros. Gene suena al Gene 80´s, Russian Roulette (la mejor pieza del disco, adictiva, ritmo divertidísimo, Gene que vuelve a ser el cazachichis de siempre...) podría haber estado en Animalize o el infravalorado Asylum (un disco que solo amamos los fans más horteras de Kiss); Por su parte, Modern day delilah es un rock potente con ese toque épico ideal para la voz de Paul y un puente que pone la piel de gallina ("just like a trigger on a loaded gun..."), con un disco que empieza con estos dos temas ya te puedes dar por servido, son diez veces mejores que todo el puto Psycho Circus más aquel anormal Carnival of souls de bonus; luego hay que reconocer que encontramos alguna medianía, como Stand, tema que podrían haber compuesto los fragel, un intento barato de hacer el típico tema Kiss de hermandad y amistad hasta la muerte; pero el disco remonta espectacularmente con Hot and cold y su excelente bajo baboso que parece todo menos que lo haya tocado Gene. Hot and cold es melliza de temas como Love´m and leave´m, del glorioso Rock n´roll Over, disco en el que este Sonic Boom parece mirarse con insistencia, una canción evidente, nada sorprendente, pero gloria bendita para los que sentimos que el sonido Kiss forma parte ya de nuestras células; All for the glory la canta Tommy, y se marca un solo por el que Ace mataría, aunque probáblemente a Ace todo esto le importe un cuerno, el estribillo es Bad Religion travestidos en Kiss, y la canción rula. Otro tema son las letras, que lógicamente carecen ya de la sucia picardía juvenil del pasado (aquellos "put your hand in my pocket, grab onto my rocket", o "gonna put my log in your fireplace") y son más convencionales y modositas. Normal.
Me parece un milagro todo esto. Se han olvidado de la coffee house, de los realitys, de los actos publicitarios y han grabado un disco con canciones. Un disco con canciones que suenan sencillas y poco sobreproducidas, canciones que a veces no son del todo perfectas, pero vamos, quién podía imaginarse esto hace dos, cinco, diez ¡veinte años! La prueba fehaciente de que este disco es lo más puro y sincero que pueden grabar hoy Gene y Paul es su reciente actuación en el programa de Letterman: espectácular sí, luces y explosiones, pero sobretodo cuatro tíos interpretando a fuego Modern day delilah, el estandarte de una colección de canciones que recuperan la esencia (esencia, dónde coño te habías metido...) del pasado, lo que ya nadie esperaba. Valoremos que unos señores maleados por los años, el negocio y una visión distorsionada de si mismos se pongan a grabar temas rockeros símplemente divertidos como Russian Roulette. Gracias Kiss, y ahora Gene, sigue tranquilo con el negocio.